Préstamos Personales

Como bien indica su nombre, los préstamos personales son un tipo de producto financiero. Donde una entidad nos dejará una cantidad de dinero y tendremos que ir devolviéndole, con una serie de intereses, por regla general. Es una forma de adelantarnos un dinero cuando más lo necesitamos. Pero solo es eso, un préstamo donde debemos tener claro cuáles son sus requisitos así como los intereses que vamos a tener que pagar por él.

Qué es el préstamo personal

Ya lo hemos avanzado y es que todos sabemos que se trata de una negociación, tras haber pedido una cantidad de dinero a una entidad. Poco a poco debemos devolverla pero para ello, hay que sumarles una serie de intereses.

Es cierto que en estos casos, las entidades no tienen una garantía determinada a la hora de cobrar la cantidad que se ha prestado. De ahí que dicha garantía sea en sí todos los bienes, tanto los que tenemos en el presente como los que iremos sumando de cara a un futuro. Algo que no ocurría con el tema de las hipotecas que era más concreto. De este modo, el banco se asegura que obtendrá la cantidad prestada al 100%.

La finalidad de los préstamos personales

Cada uno de nosotros contamos con unas necesidades diferentes. De ahí que cada préstamos personal también lo sea, en función de lo que queramos en ese momento. Es decir, puedes solicitar una cantidad de dinero concreta para la compra de un coche nuevo, o bien para hacer una serie de reformas en casa que son más que necesarias.

Muchas personas recurren a los préstamos debido a los estudios y para labrarse un mejor futuro, aunque otros también para viajes. En función de la finalidad, los bancos pueden poner condiciones diferentes, entre ellas el dinero que pondrán a nuestra disposición, así como el tiempo que tendremos para poder devolverlo o el tipo de interés, entre otro. De ahí que esta información concreta tan solo la sabremos cuando lo negociemos con la entidad en concreto.

En ocasiones, los préstamos también pueden ir destinados a pagar algunos tratamientos que no cubre la seguridad social. Por ejemplo, ciertos tratamientos dentales o bien, de reproducción asistida.

En este caso, sí hay opción de optar por la seguridad social, pero las listas de espera son tan largas, que muchas parejas deciden ir por lo privado, asumiendo el gasto económico que esto supone. Para afrontarlo, se decantan por solicitar un préstamo con altas cantidades de dinero. También los tratamientos psicológicos pueden ser más directos si vamos por cuenta privada, desencadenando la necesidad de obtener ese dinero extra.

Tipos de interés en los préstamos personales

Cuando el banco nos deja una cantidad de dinero, esperan tener un beneficio al que se le llama el interés nominal, conocido como TIN. De ahí que cuando necesitamos un préstamo personal, tengamos que mirar este detalle. Los más económicos, tendrán un TIN que rondará el 5%. Pero otros, subirán a casi el doble, es decir que no todos los préstamos tendrán los mismos tipos de interés. Más que nada porque aquí entran las entidades pero también los titulares y la situación económica que tenga. Por lo que son varios factores a tener en cuenta antes de decantarnos por un tipo de interés u otro.

En resumen, cuando el titular o la persona que solicita el préstamo tiene unas buenas condiciones, entonces el TIN será más bajo. Aunque no solo depende de él, ya que cuando vemos un valor más caro también se debe al conocido TAE. Hay que leer siempre bien las condiciones para no llevarnos sorpresas. Ya que en él, se verán reflejadas las comisiones y como no, los productos vinculados. Lo que nos dará una cifra más aproximada de la cantidad de dinero que tendremos que pagar por haber pedido el préstamo.

Los gastos que tiene un préstamo

Además de los mencionados, también hay otros gastos que nos dejan a mayores los préstamos personales. Hay que destacar que no siempre nos encontraremos con ellas, ya que hay algunas entidades on line que no las incluyen.

  • Comisiones: Suele haber unas comisiones de apertura, otras de estudio de la solicitud que se pagan con la primera mensualidad. Algunos bancos también pueden cobrar por una devolución del dinero antes del tiempo establecido.
  • Vinculados: Siempre están rondando y es que este tipo de productos son casi necesarios para poder solicitar el préstamo. Algunos de los mismos son la domiciliación de la nómina así como los recibos, algún seguro que tengamos contratado y el uso de una tarjeta.

Cuando el préstamo solicitado es bastante alto, también pueden entrar otros gastos como los de la notaría. Ya que implicará el tener que firmar ante notario algunas operaciones.

Cómo pedir un préstamo

A la hora de pedir préstamos personales, debemos de cumplir una serie de requisitos como ser mayor de edad, no tener deudas y sí poseer ingresos regulares. Partiendo de esto, se nos pedirá una serie de papeles o documentación que debemos tener en cuenta.

Por ejemplo, una fotocopia del DNI, así como un extracto bancario que dé fe de los ingresos o bien un justificante de los mismos. Esto será en forma de las tres últimas nóminas o pensiones, dependiendo del titular. A todo ello, se le suma un justificante de finalidad.

Cuando ya tenemos todo bien claro, debemos acudir a diferentes bancos para poder hacer una comparación de todas las condiciones que nos ofrecen. Allí podrás rellenar una solicitud y tras ella, debes esperar unos días hasta la confirmación de la misma. Si nos dan el visto bueno, volveremos con la documentación para poder firmar el contrato.